Un tatuador mató con una escopeta a un ladrón que quiso robarle la batería del auto

Policiales
Lectura

Era medianoche cuando Fabrizio Álvarez escuchó ruidos. Adelante de la casa de Ciudadela​ tiene su local de tatuajes y atrás, el lugar donde vive con su hermana, de

19 años. Entonces decidió salir y encontró a una persona que estaba robando. Forcejearon pero Fabrizio buscó su escopeta, le disparó al ladrón en el pecho y lo mató. Pasó la noche detenido y esperan su declaración para definir si lo liberan o si sigue preso.

Todo ocurrió a primera hora de este martes en Riccheri al 2800, en el partido de Tres de Febrero, al noroeste del Gran Buenos Aires. Los ruidos provinieron del patio, donde Fabrizio estaciona su auto. El joven, de 27 años, quiso ver qué pasaba.

Al salir se encontró con una persona sacando la batería del coche, poniéndola justo al lado del vehículo: en ese momento empezaron a pelear. Hubo un forcejeo hasta que Fabrizio logró liberarse y corrió de vuelta al interior de su casa. De ahí salió con una escopeta que apuntó contra el ladrón. Lo que pasó después todavía no está claro: si disparó al aire para ahuyentarlo y lo impactó, o si directamente le apuntó.

El ladrón tenía un cuchillo y una pequeña hacha de cocina -de mango corto- que quedó justo al lado del cuerpo.

Fabrizio y su hermana llamaron al 911 para contar lo que había pasado, mientras el asaltante seguía herido en el patio de la casa. Cuando llegó la Policía, ya estaba muerto. Aún no han podido identificarlo porque no tenía ninguna documentación, pero estiman que tenía "entre 25 y 30 años".

Mientras tanto, el tatuador quedó detenido y pasó la noche en la comisaría de Ciudadela Norte. Este martes, el fiscal Sergio López, de la UFI N° 2 de San Martín, tenía previsto tomarle declaración para definir su situación procesal.

"Tenemos que escuchar la versión del joven para poder reconstruir el hecho y determinar si actuó en legítima defensa o si hubo algún tipo de exceso. Luego de la indagatoria se definirá si queda aprehendido o en libertad", dijo a Télam una fuente judicial.

Su relato de los hechos será clave y también serán contrastados con los dichos de su hermana, que contó su versión ante la Policía.

El arma secuestrada en la casa de los Álvarez es una escopeta calibre 16, pero aún no está claro si el joven tenía permiso de portación o documentación respaldatoria. Este otro de los puntos que deberá aclarar en su declaración en otro hecho de justicia por mano propia en el conurbano bonaerense, donde en lo que va del año se han registrado numerosos casos similares.

En Riccheri al 2800, Fabrizio abrió su propia casa de tatuajes "Ciudadela Ink" hace unos años. Antes, en ese mismo local, atendía un maxikiosco que abría las 24 horas.

Cerca de este lugar, hace un mes mataron a Sandra Viviana Boaglio cuando iba a visitar a su madre. Por el crimen detuvieron a dos hermanos, aunque todavía buscan al autor material.

El hecho se registró en la esquina las calles Juan Muñoz y Alianza, a unas siete cuadras de avenida General Paz. Boaglio (52) llegaba de visita a la casa de su madre cuando al menos un delincuente la interceptó con aparentes fines de robo.

Según las fuentes, la mujer se resistió al robo de su cartera y el agresor efectuó un disparo que impactó en el pecho de la mujer. Tras escapar a pie, el homicida fue perseguido unos 100 metros por un vecino y huyó en una camioneta Fiat Fiorino -ploteada como una ambulancia- que lo esperaba.

EMJ