Tenso comienzo en el Senado con fuertes cruces y chicanas entre Cristina Kirchner y la oposición

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Unos pocos minutos bastaron para dejar en evidencia la tensión entre el oficialismo y la oposición en el Senado, en el inicio de una sesión en la que se

debate el traslado de los jueces que investigaron a la vicepresidenta y actual titular de la cámara alta, Cristina Kirchner.

"Cuénteme qué quieren hacer, a ver", lanzó la ex presidenta a Martín Lousteau. Molesta, Cristina Kirchner le pidió al senador radical de Juntos por el Cambio que detallara cómo se repartiría ese espacio los minutos que tenían para exponer.

"Me dicen por Secretaría que van a dar la discusión ahora y después se retiran. Lo que pueden hacer es, todo el tiempo que tienen para la sesión, hablen todos, todo el tiempo que quieran. Eso sí, solo pueden hablar durante este tema", comenzó con las chicanas Cristina.

Lousteau, sorprendido, contestó: "No es contarle qué queremos hacer. Es contarle cómo es el DP8 y el 12". Cristina, recargada, siguió: "Perdón, perdón", lo frenó. "Le pregunto porque hubo muchas vueltas, pidieron sesión especial, después que no la querían. No es peyorativo".

Martín Lusteau en medio del cruce con Cristina Kirchner en el Senado. Foto: Lucía Merle.

Martín Lusteau en medio del cruce con Cristina Kirchner en el Senado. Foto: Lucía Merle.

Insistió Lousteau en que Juntos por el Cambio no iba a excederse en el tiempo, en relación a la parte proporcional que les toca para hablar: "Es exactamente lo que acabo de decir. Hay algunos problemas cuando uno está pensando lo que va a decir y no escuchando al que está hablando", apuntó.

Después, y con la lapicera en la mano, detalló que el Frente de Todos tiene 200 minutos, Juntos por el Cambio 130, y siguió con el resto: "Hablen todo el tiempo que quieran", le espetó Cristina, y redobló: "No tiene nada que agradecer, es lo que corresponde".

A la par del secretario parlamentario del Senado, Marcelo Fuentes, Cristina preguntó uno a uno de los expositores de Juntos por el Cambio cuánto tiempo querían hablar: "¿Cuántos quiere? Esto es un delivery, usted lo pide y usted lo tiene. ¿Cuánto, media hora?", siguió con ironía.

Luis Naidenoff intentó aclarar que por ser cuatro o cinco oradores no habían inconvenientes en cuánto hablaba cada uno porque si alguno superaba ese tiempo, se podría "prorratear en función de los 130 minutos".

Cristina, como una maestra en un aula, lanzó: "Debe ser culpa mía que no se hablar bien y no tengo las facultades explicativas que tienen otros. Lo único que pido es que me digan cuánto quieren hablar cada uno".

Siguió pidiendo al resto de los senadores y llegó, otra vez, hasta Naidenoff, quien le dijo que hablaría "lo que corresponda en función de los tiempos del bloque". El sketch terminó con la vicepresidenta haciendo una suma en vivo: "Puede hablar 85 minutos, senador Naidenoff, le pongo acá. Si habla menos, bienvenido".

AFG