"El Presidente limitó por ley las retenciones y no está previsto aumentarlas"

Economia
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Silvia Naishtat - Mauricio Bártoli

En su despacho un retrato de Evita y una foto suya con el gobernador formoseño, Gildo Insfrán, explican sus preferencias políticas.​ "A este cargo

Silvia Naishtat - Mauricio Bártoli

En su despacho un retrato de Evita y una foto suya con el gobernador formoseño, Gildo Insfrán, explican sus preferencias políticas.​ "A este cargo

no se llega por concurso", dice el ingeniero agrónomo Luis Basterra, nacido en el Chaco, formoseño por adopción, de 62 años, y experto en agricultura familiar.

 - ¿Va a haber cambios en las retenciones?

-No, no está previsto. De hecho, el presidente Alberto Fernández hizo aprobar una ley que nos autolimita. Es una facultad que tiene el Poder Ejecutivo, y los fijó en un nivel muy por debajo de lo que se dijo en la campaña que haría nuestro Gobierno. planteado, que serían las decisiones de nuestro gobierno durante la campaña: 25% en maíz, 20% en trigo, 35% en soja y la verdad es que eso no ocurrió, porque entendemos que hay que buscar el punto más razonable para promover la expansión de la producción, mayor uso de tecnología, un más adecuado uso de recursos genéticos. La decisión del Presidente fue sostener el modelo impositivo propuesto por Mauricio Macri en el año 2018. Lo único que se incrementó fue en el caso de la soja, y no desde un criterio de incremento de los ingresos al fisco sino de redistribución para aquellas unidades productivas de menor escala que, hablando de commodities tienen un menor grado de competitividad que las grandes superficies. En función de eso, se incrementó, del 30 al 33%, pero se devolverá a los productores de hasta 1.000 toneladas de producción.

-¿Cuándo se devolverán esos reintegros, que se anunciaron en marzo y aunque ya terminó la cosecha aún no se efectivizaron ni se sabe la modalidad?

-Queremos ser precisos en ese límite de 1000 toneladas, y que todo el mundo termine de declarar cuánto ha sido la producción. Recordemos que los productores tienen la obligación dos veces al año de declarar superficie que se registra en AFIP, y luego se va generando el registro sobre el cual nosotros hacemos el cálculo de la devolución. Ya está todo listo, el sistema está totalmente ajustado y falta darle el cierre que aspiramos suceda en el mes de agosto.

-¿En agosto se va a anunciar la modalidad o se va a pagar?

-La intención es pagar o iniciar el pago, si es que se han hecho entregas al menos parciales de la producción. Aclaro que no tenemos voluntad de forzar la entrega del grano, sí de inducir. En ese sentido, un instrumento de alto valor es el dólar link, que le permite al productor vender su producto y, de acuerdo al monto que declara de venta, tener la opción a tomar el doble de esos recursos en plazo fijo en dólares. Y ser valorizado en el mercado único de cambios al momento en que venza ese plazo fijo, que también puede ser renovable con los mismos criterios. Así, ese grano queda posicionado en dólares.

-Usted dice que no se busca inducir la venta de los granos pero algunos productores asociaron la necesidad de dólares del Estado a la rotura de silobolsas en diversos campos…

-Los silobolsas son instrumentos muy positivos para el productor. Es claro y comprensible que el productor utilice el silo bolsa para evitar las concentraciones en el momento de la cosecha. A nuestro criterio ha democratizado la relación entre la demanda y la oferta, entre los acopiadores y el productor. Ha permitido que la disputa entre oferta y demanda sea más equilibrada y se exprese un precio más justo. En otras épocas cuando no existía el silo bolsa, la presión que generaba la emergencia de la cosecha sobre el mercado generaba la ineficiencia de la disponibilidad financiera, y muchas veces el productor recibía un menor precio porque el acopiador tenía o baja disponibilidad de recursos financieros, o baja capacidad de stockeo y almacenamiento y consecuentemente se pagaban menores precios que la relación oferta y demanda puede generar.

-¿Qué se está haciendo para disminuir la inseguridad rural?

-Hemos avanzando con otros ministerios, provincias y municipios, como con las entidades de productores. Hay situaciones delictivas que ante la facilidad de arruinar un silo bolsa lo ven como una opción para causar un daño. Pocas veces está ligado a un robo, normalmente tiene otro móvil pero no vemos una línea de intencionalidad político. Desde el Gobierno vemos que para el productor el silo bolsa es una oportunidad de vender el grano en este momento y sostener una posición de la divisa en la cual se cotiza el grano a lo largo del tiempo, como es el instrumento del dólar línk vigente desde principios de julio. Antes estuvo el plazo fijo en grano que no entusiasmó como el dólar link.

-¿Ven interés de los productores con el dólar link?

-Sí, la primera semana fueron 2.500 millones de pesos que entraron a la operatoria. Es entusiasmante, el concepto es muy bueno, aunque la confianza es el factor crítico. En el momento en que se pague ese primer plazo fijo, estimamos que va a empezar a tener una fuerza mucho mayor.

-Justamente, juega la confianza. Cuando usted dice “no está previsto aumentar las retenciones” los productores piensan que “no está previsto ahora pero puede pasar antes de que yo venda el trigo”…

-La confianza es un factor crítico y se trabaja con mucho diálogo, siendo explícito… Lo cierto es que no hemos aumentado, y la verdad es que el productor ha respondido con intenciones de siembras superiores a la del año pasado. La cantidad de fertilizantes y semillas vendidas no fue una abstracción, fue concreta, al igual que hoy lo es la de maíz, donde también ya hay reservas de semillas, fertilizantes e insumos fitosanitarios que apuntan a sostener o incrementar la superficie de maíz en la próxima campaña.

-Macri eliminó el diferencial arancelario para los subproductos industrializados de la soja, ¿Lo van a reponer para impulsar el valor agregado en harinas, aceites y biodiesel?

-Lo tenemos en girasol, en maíz, lo estamos viendo en soja. Está bajo análisis. Hay posibilidades de que volvamos a reponerlo. La Mesa de Enlace se opone al diferencial porque creen que impacta con un precio menor al productor. No piensa así el sistema cooperativo, porque evalúan induce a la industrialización. Como política de largo plazo, los productores tienen que avanzar en la cadena de agregación de valor, de una forma u otra, sea haciéndose cuotapartista de algún emprendimiento de transformación, siendo parte de una cooperativa pero sin duda que la agregación de valor con o sin diferencial es el camino para capturar más renta a lo largo de la cadena.

-Eso lleva al caso Vicentín… Usted no estuvo en la conferencia de prensa donde se anunció la intervención. ¿Está trabajando en la salida a ese problema?

-Estuve al tanto de la intervención del Estado en Vicentín desde meses atrás. El problema ahí es que se ha llevado la discusión al instrumento y no a la política. Entonces se propuso el debate sobre el instrumento y no sobre la política que era el Estado rescatando a una empresa y a un sistema agroindustrialista. Vicentín es de capitales nacionales y con un fuerte peso en el sector. Entonces hoy, después de la tensión que se generó por el instrumento, se vuelve a un estado de análisis en el que se está definiendo cuál es el instrumento. Tanto los acreedores como los gobiernos provinciales afectados y las propias organizaciones solicitan la intervención del Estado. La mejor alternativa es sostener en funcionamiento a la empresa, es la mejor forma de que cumpla su rol económico y social y a la vez es parte de la preservación de los derechos que tienen los acreedores en esta convocatoria.

-El fideicomiso que impulsa el gobernador Perotti en el cual entren todos dentro de los márgenes del concurso y apartando al management actual… ¿sería una solución?

-En este momento es la mejor opción que se está analizando pero obviamente está siguiendo un curso judicial ordenando el proceso, y estamos sin dudas en los albores de definiciones muy concretas.

-Desde el punto de vista político, en el caso de Vicentín hubo un momento clave, el 20 de junio, con masivos banderazos en distintos lugares y escenas parecidas al 2008, ¿qué lectura se hizo finalmente en el gobierno de todo ese proceso?

-La crisis nunca puede ser la del 2008 porque acá a quién salieron a defender es alguien que es deudor de los productores. En el 2008 se debatía una decisión del Estado que incidía sobre la economía de cada uno de los productores. Acá se lo llevó a un debate ideológico, abstracto y equivocado. Y eso duró lo que tardó en verificarse que era un debate que no tenía el sentido ideológico que habían propuesto, por ejemplo la organización Campo y Ciudad, coordinada por Luis Miguel Etchevehere, y que generó gran parte de la movilización. Nuestro presidente aspira a sostener a la Argentina unida, sobre todo en esta crisis que deviene de un profundo endeudamiento y un estado de la Argentina realmente dificilísimo. Si en lugar de generar un debate maduro y serio sobre las opciones se propone profundizar la grieta y se utiliza el 20 de junio que es una fecha patria de todos los argentinos para dividirnos, el presidente con el mejor de los criterios políticos y el sentido de por qué fue elegido que es unir a los argentinos dijo “muy bien, aceptamos, vamos a hacer los mecanismos que eventualmente sean los conducentes a los objetivos de la política que es preservar Vicentín, que funcione y que no se pierdan los trabajos”.

-¿Qué trato tiene con Cristina Kirchner?

-Muy poco, hablé dos veces en mi vida con Cristina. Hablé en un acto cuando asumí como vicepresidente del INTA en el año 2009, y hablé hace un mes y medio en que me felicitó por la designación de Joaquín Serrano en el INASE. Me dijo “qué bueno, pusiste a un joven”.

-Cerca de Cristina y usted hablan mucho de agroecología, de economías regionales, con foco humano. Sin embargo, en términos económicos, la agroindustria tiene otras fortalezas. ¿Cómo se equilibra?

-En Argentina coexisten sistemas productivos, y cada uno define su sostenibilidad en el tiempo de acuerdo a la retribución, a determinado factor. En el caso de las grandes superficies, particularmente la producción de commodities, son empresas ligadas a la renta del capital… ¿cómo se mide la rentabilidad en caso de la agricultura familiar? Por la calidad de vida que le puede ofrecer ese sistema productivo al núcleo familiar y la expectativa de progreso. La mayoría de las veces son sistemas compatibles, porque la superficie que demanda la agricultura familiar es menor, mucho menor, a la escala que demanda la gran agricultura. Entonces se pueden hacer políticas diferenciadas porque incluso las estrategias son distintas.

El segundo punto es la coexistencia de una agricultura de proceso, pero también de insumos, contra una agricultura más holística como es la agroecología. El sentido de la producción agropecuaria es la de absoluto respeto al equilibrio ambiental, a la sostenibilidad social y, obviamente, a la rentabilidad económica. Con esa orientación uno tiene que hacer que los insumos que se utilicen sean cada vez menos nocivos para alterar la dinámica de un ambiente. En este sentido, el concepto de agroecología hoy, es un concepto deseable, no solo para la agricultura familiar sino para toda la agricultura.

-¿Cómo está trabajando el ministerio la producción de cerdos y las inversiones chinas?.

-Ante la altísima mortandad y caída de la producción de cerdos en China, ante el aumento de la capacidad del poder adquisitivo de una población cada vez más importante, el gobierno y los empresarios de ese país han propuesto una estrategia de acelerar la producción de proteínas para abastecimiento del mercado interno, abriéndola a distintos países. Argentina viene estudiando esta opción de generar una oferta de carne de cerdo altamente procesada, es decir con aprovechamiento total del cerdo que se produzca, y garantizan la bioseguridad y el bienestar animal. Hemos recibido la inquietud por parte de los productores de cerdo de Argentina respecto a la eventual sobre oferta que pueda representar la radicación en esta escala de granjas y plantean como propuesta es que toda esa producción tenga como destino exclusivo el mercado chino. Y que los emprendimientos tengan suficiente capacidad de frio como para poder stockear entre tres y cuatro meses, que es el ciclo que eventualmente puede tener una granja en el momento en el que interrumpe su producción, si es que se cerrase el mercado chino, de forma tal de que no impacte sobre la oferta local. Nos parece razonable. El segundo punto es que Argentina sostiene el mejor estándar sanitario del mundo en producción de cerdos, estamos libres de la mayor parte de las enfermedades de porcinos. Y queremos preservar ese estatus, para nosotros es imprescindible. La variable ambiental y la variable social, tienen el mismo peso que la variable económica. Sin duda que para nosotros es un objetivo transformar granos en proteínas, pero no a cualquier costo.

-El dólar soja vale un tercio del blue y los productores se quejan…

-Son condiciones que se las aceptaron a Mauricio Macri, así que aspiramos a que puedan sostenerla con nosotros también. Hasta el momento demuestra ser un cultivo rentable.

-Volviendo a la comparación de gobiernos, la soja tuvo una expansión importantísima a lo largo de 12 años y luego Macri impulsó mucho al trigo y al maíz. ¿Hacia dónde va este gobierno?

-A nosotros nos parece muy bien que haya progresado la producción de trigo y maíz, que contribuyen a mejores rotaciones y a un mejor uso sustentable del recurso suelo, y estamos trabajando para poder mejorar aún más el concepto de recuperación del capital natural que representa el suelo.

-En ese sentido hay un desafío cambiario, porque el maíz necesita muchos más insumos dolarizados que la soja, y hay inquietud de productores y proveedores…

-Ya está garantizado eso. Han tenido un encuentro con el Banco Central y han encontrado los instrumentos para poder hacer girar las divisas necesarias para la adquisición de los insumos, y de hecho hoy está fluyendo sin mayores inconvenientes. Se va normalizando a medida que se va normalizando la economía del país. Uno aspira a que lleguemos pronto a una nueva normalidad y, en el medio, tenemos que cerrar la negociación de la deuda externa. Es cierto que hay determinados elementos que dinamizan la economía, como es que se achiquen las deudas que tienen los importadores locales con sus proveedores externos, muchas veces la misma compañía, pero esto es un proceso dinámico en el que aspiramos a que se normalice ordenadamente.

Siempre mate en mano, Basterra busca "el equilibrio entre la producción de commodities y las economías regionales que muchas veces son de carácter familiar y tienen otras lógicas aunque no necesariamente incompatibles"(Foto Germán García Adrasti)

Siempre mate en mano, Basterra busca "el equilibrio entre la producción de commodities y las economías regionales que muchas veces son de carácter familiar y tienen otras lógicas aunque no necesariamente incompatibles"(Foto Germán García Adrasti)

-El Presidente destaca al campo, el otro día dijo Vaca Viva como un guiño, sin embargo usted como ministro no aparece tanto…

-Porque en las cuestiones del campo no hay ninguna restricción en este momento. Está funcionando. ¿Qué expectativa de siembra tenemos? Creciente. Cuando hay un conflicto, ¿qué estamos haciendo? Declaramos la emergencia. ¿Hay algún problema de oferta de acuerdo al plan general que hemos conversado? Porque yo he participado varias veces del gabinete económico. ¿Hay algún elemento que esté faltando? No. Listo. Entonces, la relación que existe entre producción y economía, en términos de disponibilidad de recursos, particularmente para sobrellevar la crisis, ni siquiera para ver cómo la expandimos, hace que tengan necesariamente un dialogo mucho más frecuente por la temática que tienen que abordar.

-Entre los proyectos para la salida de la crisis, el Gobierno propone la reasignación de tierras fiscales con fines productivos. ¿Cuántas hectáreas involucrarían?

-El Estado nacional dispone de bienes inmuebles en todo el territorio, recién estamos en pleno relevamiento. La decisión política fue justamente relevarlas y ver que función cumplen hoy para hacer un ordenado uso. En ese marco hay inmuebles rurales. Entendemos que pueden ser sujetos del beneficio de uso de esas tierras, bajo modalidades que tendrán que ser previstas de acuerdo al tipo de demandas y a la articulación que se lleve adelante con las autoridades locales, tanto provinciales como municipales. El Estado nacional no tiene posibilidades de tener una política separada de los poderes locales, salvo excepciones. En nuestra órbita ministerial tenemos casos como SENASA, cuya responsabilidad es federal o el INTA que tiene una responsabilidad de investigación y de colaboración. Pero el Estado Nacional sí tiene posibilidades de promover la articulación con organizaciones como Federación Agraria, como movimientos sociales con actores agrarios, como para poder identificar oportunidades para que pequeños y medianos productores puedan tener acceso a la tierra.