Donald Trump rompió las reglas y logró la elección de un hombre suyo al frente del BID

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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) eligió este sábado a Mauricio Claver Carone como su presidente por los próximos cinco años y, en medio de una fuerte controversia, el candidato de

Donald Trump se ha convertido en el primer estadounidense en 60 años de historia del organismo en ocupar ese cargo al romper una regla no escrita que establece que ese puesto debe ser para un latinoamericano.

Mauricio Claver Carone, de 44 años, de origen cubano y actual asesor especial de Trump para América latina, era el único candidato que había quedado en carrera, luego que se bajara de la postulación la ex presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, y el secretario de Asuntos Estratégicos de Argentina, Gustavo Béliz, y en medio de protestas de ex presidentes, funcionarios y personalidades de toda la región que expresaban abiertamente el disgusto por la inesperada candidatura de un estadounidense.

El hombre de Trump rompió una regla histórica no escrita del BID, que establece que la presidencia debe ser ocupada por un latinoamericano, (a pesar de que aporta el 30% del capital accionario del Banco) ya que el timón de los otros organismos internacionales de crédito (FMI y Banco Mundial) se reparten entre Estados Unidos y Europa. Expertos como Eugenio Díaz Bonilla señalan que, a pesar de que no sea una regla documentada, adquiere fuerza legal por derecho consuetudinario.

Según supo Clarín, Claver Carone obtuvo el 66,8% de los votos y hubo 31,23% de abstenciones. China se retiró de la contienda.​

El Gobierno había intentado por varias semanas frenar la llegada al poder de Claver Carone con una maniobra junto con México, Chile, Costa Rica y la UE, para evitar el quorum y posponer la elección, que finalmente fracasó y dejó al funcionario de Trump con el camino libre para remplazar al colombiano Luis Alberto Moreno en la presidencia.

Los Gobernadores, que se reunieron en una Asamblea en forma virtual por la mañana, dieron el quorum enseguida y escucharon la argumentación argentina que no estuvo en manos de Béliz (el Gobernador que representa a nuestro país), sino por un funcionario de menor rango, un gesto que fue interpretado como de protesta. Christian Asinelli, subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales de la cartera de Asuntos Estratégicos, esbozó ante la audiencia online la posición argentina, que estuvo en línea con lo expresado en el comunicado del jueves, cuando anunció que la Argentina se abstendría en la votación.

Expresó así la inconveniencia para América Latina y el Caribe de vulnerar una tradición de gobernanza regional de la institución, de 60 años de existencia, como un ámbito plural, al servicio del interés de los latinoamericanos y caribeños y sin convertirse “en una herramienta de intervencionismo diplomático”. También se refirió a la inoportunidad de la celebración de la Asamblea, en medio de una pandemia que no permitió “un adecuado y reposado debate sobre el futuro del BID”, y que corre el riesgo de profundizar la división en la región.

Hubo un cuarto intermedio, luego Claver Carone expuso sus ideas y finalmente una sesión de 45 minutos de preguntas al candidato.

A la hora de la votación, que fue secreta, Claver Carone superó un complejo mecanismo de conteo que establece en Banco: fue elegido por la mayoría del poder total de voto de los países miembros (el poder de voto de los países miembros varía de acuerdo con la cantidad de acciones de cada nación) y por al menos 15 de los 28 países miembros de la región.

Claver ya contaba con el respaldo declarado de 21 países, entre ellos Brasil (que posiblemente consiga la vicepresidencia), Colombia, Paraguay, Japón.

La Argentina mantuvo hasta último momento a Béliz pero al final bajó su candidatura para “no comprarse una confrontación innecesaria” con Estados Unidos, según dijeron fuentes a Clarín, en momentos en que está negociando la deuda con el Fondo Monetario Internacional, donde el Tesoro estadounidense tiene un enorme peso. En la votación, se abstuvo.

Claver Carone, abogado de origen cubano nacido en Miami, es conocido por su línea dura hacia Cuba y Venezuela y es un aliado del senador republicano Marco Rubio. Antes de convertirse en el principal asesor de Trump para Latinoamérica, era conocido por su blog “Capitol Hill Cubans”, donde criticaba fuertemente la apertura del anterior Gobierno de Barack Obama con La Habana. El resalta su experiencia en organismos de crédito ya que fue también director de Estados Unidos para el Fondo Monetario Internacional.

El funcionario de Trump ha dicho que Estados Unidos se había interesado esta vez en la presidencia del BID porque “Latinoamérica y el Caribe es la región que sufre la mayor falta de financiación del mundo, algo que se ha agravado con la crisis y la pandemia” y que no se inyectó capital y que “China ocupó esos huecos en los últimos años con sus bancos estatales y empezó a prestarle dinero a la región”.

Claver Carone busca que las empresas vuelvan a invertir en la región. Propone, además, que Estados Unidos aporte más capital al Banco. “Nuestra candidatura podría traer más confianza por parte del Gobierno de los Estados Unidos, el cual no ha tenido por mucho tiempo la confianza para aportar más capital”, dijo.

Pero hay dudas porque aún no se sabe si Trump quedará en la Casa Blanca después de las elecciones del 3 de noviembre. Y, además, es un hombre que despierta mucha desconfianza dentro de las filas demócratas e incluso de algunos republicanos, y podría quedar muy debilitado si gana Joe Biden.

Para Carlos Vegh, ex Economista Jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, la elección de Claver Carone es una “mala noticia” para la región por tres razones, según dijo a Clarín: “Primero, se ha violado un acuerdo político de 60 años que establece que el presidente del BID sería de la región y la sede estaría en Estados Unidos. Segundo, al designar un candidato claramente alineado con la ideología de la administración estadounidense, Trump ha politizado innecesariamente un proceso que debería estar centrado exclusivamente en ayudar a una región que enfrenta una de las peores crisis económicas y humanitarias en los 60 años de existencia del BID. Tercero, porque una vez más confirma cómo le cuesta a América Latina unirse detrás de causas comunes. Es una familia disfuncional”.

Vegh cree igualmente que, “en principio, Claver Carone podría aportar su conocimiento y compromiso con la región de forma de continuar y fortalecer el rol del BID, particularmente en estos difíciles momentos. Para evitar conflictos, deberá sentirse el Presidente del BID y no el hombre que Trump puso allí. La enorme contra es que Estados Unidos rompió con una sana tradición y ya provocó todo tipo de intrigas palaciegas que el BID – una institución seria y comprometida con la región – no se merecía”.

Pablo Guerron, profesor de Economía del Boston College, dijo a Clarín que es “una nominación hecha por un presidente populista” y que “solo se puede esperar que los intereses personales (ni siquiera del Partido Republicano) prevalezcan a la hora de las decisiones tomadas por el candidato de Trump”.

El experto advirtió que “desde el punto de vista económico, es de esperarse que el BID pierda su neutralidad en un momento crítico en el cual los principios técnicos tienen que prevalecer sobre los intereses políticos y personales”.

Agregó que “en el mediano plazo esta nominación puede traer consecuencias no solo para Argentina sino para toda América Latina. Como la experiencia nos ha mostrado, es muy fácil caer en el desagrado de un populista como Trump. Habrá países que se verán temporalmente beneficiados por esta elección, pero no me queda duda que la suerte cambiará. El resultado será la pérdida de un socio económico clave para el desarrollo de la región”.

Claver Carone será el quinto presidente del Banco. Antes estuvieron Luis Alberto Moreno (2005-2020), Enrique Iglesias (1988-2005) y Felipe Herrera (1960-1971). El estadounidense, que se comprometió a estar en su cargo solo por un período de 5 años, asumirá el 1 de octubre.

Washington. Corresponsal