Consumo: se derrumbaron las ventas en supermercados y agosto fue el peor mes del año

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En agosto, las ventas en los supermercados, autoservicios y almacenes de barrio cayeron en promedio el 5,4% interanual. Fue el mes más negativo del año aunque deja un saldo

acumulado anual positivo del 1%, gracias al “boom” de ventas que se dio cuando los consumidores se stockearon en el inicio de la cuarentena.

La baja del consumo del mes pasado fue liderada por las grandes cadenas de supermercados, cuyas ventas se desplomaron 7,6%, mientras que el canal tradicional mermó 3,5% en promedio, según la consultora Scentia.

Esta situación, según Osvaldo del Rio, analista de la consulta, “era previsible y se debe a un efecto dominó” en el mercado. “Los consumidores habían postergado pagos que inicialmente se interpretaron como ahorro. Sin embargo, ante salarios decaídos (ya que solo los empleados públicos tuvieron alguna recomposición), los ahorros comenzaron a tomar parte de los ingresos y se sumaron a las deudas contraídas”, dice.

Esto explica en parte la profundización de la caída del consumo que en julio promedió apenas el 0,5%. Según el analista, “las actividades que regresaron de forma parcial y aquellas que aun no pudieron retomar, han generado cierto deterioro del poder adquisitivo que ya comienza a notarse en el consumo básico”, señaló.

Al analizar los datos,”nos encontramos con una situación mas negativa para el canal supermercados, mientras que los autoservicios retroceden en menor medida. En parte, la base de comparación explica esta diferencia entre ambos canales, dado que los súper se comparan con un -0,3%, cuando los autoservicios lo hacen con un -10,1%. Las grandes cadenas sufrieron mas en en Gran Buenos Aires y los autoservicios, en el Interior”, agregó del Rio. Según la consultora Nielsen, la caída entre las góndolas, en el mismo periodo, promedió el 3,3%.

Por otro lado, datos preliminares de Scentia indican que el canal mayorista, donde se abastecen los almacenes y autoservicios, estaría dando una caída mayor que la del resto de los comercios, cercana al 10%. Algo que muestra a su vez, el deterioro del canal tradicional.

Según esta consultora, el consumo masivo cayó más en el interior (-5,9%) que en el AMBA (-5,7%). En esta tendencia además, se pudo ver una nueva desaceleración del precio promedio ponderado. En agosto la inflación en los canales de venta promedió el 47,4% anual, mientras que en julio habia llegado al 48,5%. “Posiblemente el congelamiento de precios en cadenas este afectando este indicador, explicó el Río.

Ganadores y perdedores del consumo

El único rubro positivo en ventas fue el de limpieza de la ropa y del hogar que creció 4,2%, como viene sucediendo desde que empezó la cuarentena.

El resto de los artículos de la canasta familiar sufrieron caídas. Las más importantes se vieron en los productos de compra impulsiva (como las golosinas) que cayeron 14,1% teniendo en cuenta todo el mercado y tambien en las bebidas sin alcohol (-10.8%).

Los alimentos, que son los productos de demanda más inelástica, cayeron 5,7%, según la consultora.

En el último informe del Banco Francés que hace un “seguimiento del consumo en tiempo real” también se advirtió una caída en las compras de alimentos. En este caso, la medición se vio a través de los consumos con tarjetas de crédito y débito. Y esa tendencia (en los alimentos) volvió a profundizarse en septiembre, según este indicador.

NE