Los planes de Boris Johnson para cambiar el Brexit tambalean y el premier camina en la cuerda floja

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Brexit como los peores días en Gran Bretaña. La reescritura del acuerdo de divorcio entre el reino y la Unión Europea, decidida

por el primer ministro Boris Johnson y que debe ser votada en el Parlamento la semana próxima, ha provocado una rebelión conservadora contra su propio gobierno. La lideran Theresa May y John Major, dos ex primeros ministros Toris, y Lord Howard, el líder del partido y quien echó a Boris Johnson cuando mintió sobre sus affaires, un reputado abogado en Londres.

Ellos y el Comité 1922, el más poderoso del partido, consideran que la reescritura del acuerdo, que va a comenzar a ser tratado el lunes, va a erodar para siempre la respetabilidad británica frente a compromisos legales, la credibilidad del reino y tendrá serias implicancias en los posteriores acuerdos de libre comercio, que quiere firmar el reino post Brexit. Consideran la decisión de su gobierno “una violación a la ley internacional”.

Una fuerte movilización interparlamentaria se ha puesto en marcha para hacer naufragar este proyecto de Boris Johnson y su asesor, Dominic Cummings de renegar del acuerdo firmado por ellos mismos. Fue aprobado por la UE y el Parlamento británico y ahora pone en peligro el protocolo aduanero en Irlanda del Norte, crucial para mantener la paz.

El nuevo proyecto de ley del mercado interno debe ser votado desde la semana próxima en la Cámara de los Comunes y de los Lores, donde Lord Howard y John Mayor consideran que “no pasará”.

La enmienda del veto

El ex ministro Bob Neil ya ha impuesto una enmienda para generar un veto parlamentario al nuevo proyecto de ley que está en marcha en los Comunes .

Lord Howard, ex ministro del interior, ex presidente de los conservadores y un prestigioso legista,dijo que para el “era un día triste cuando el secretario de Irlanda del Norte, Brandon Lewis, admitió que la enmienda del Brexit sobre el acuerdo europeo violaba la ley internacional”.

“Yo nunca me imaginé que era una cosa que iba a escuchar de un ministro británico, menos de un ministro conservador, que es el gobierno el que está invitando al parlamento a actuar en ruptura de la ley internacional”, dijo Howard este viernes, en una entrevista con Sky News, el canal británico.

Howard resaltó el argumento que está en boca de parlamentarios Tories, laboristas, nacionalistas escoceses y galeses. ”Nosotros tenemos una reputación de probidad, de defender el estado de derecho y una reputación de que es algo precioso y debe ser salvaguardado. Lamentablemente ha sido severamente dañado por lo que se dijo el martes y por la ley que está ahora frente al Parlamento”, dijo Howard.

Fue él quien aseguró que el cree que el proyecto de ley no pasará la Cámara de los Lores, cuando la Unión Europea va a lanzar sanciones y llevará el caso a la Corte Europea de Justicia si no respetan el acuerdo ya firmado.

Unidos pro y anti europeos

El primer ministro Boris Johnson está bajo el fuego de pesos pesados del partido: a Theresa May y John Major se sumó el ex Chancellor de las finanzas, Lord Lamont, que criticó fuertemente las propuestas. A ellos se sumaron el ex ministro de la inmigración, Damien Green y el abogado general del gobierno, Oliver Heald , que apoya la enmienda de veto en la Cámara de los Comunes.

Una de las particularidades de la rebelión es que son los propios Brexiteers los que apoyan la enmienda del veto y contra la reescritura del acuerdo. Consideran que “renegar del acuerdo dañará cualquier posibilidad de firmar acuerdos internacionales pos Brexit para Gran Bretaña”.

Las amenazas de juicio de los 27 países de la UE no van a hacer ceder a Boris y a Cummings. Por video link 27 representantes de cada uno de las naciones de la Unión se sumaron ayer a la reunión de Michael Gove y Maros Sefcpvic, el vicepresidente de la Comisión Europea, en Londres. Le exigieron que retirara la reescritura. El ministro Michael Gove les advirtió que Gran Bretaña no la retirará .

Dominic Cummings, el asesor especial de Boris Johnson. Foto: EFE

Dominic Cummings, el asesor especial de Boris Johnson. Foto: EFE

El peligro para Boris Johnson, su acuerdo renegado y su nueva ley viene de un movimiento de pinzas dentro de su propio partido, que no solo lo puede hacer perder sino generar un voto de confianza que termine con su gobierno.

Es su propio partido el que está harto de él y Dominic Cummings, con su estrategia frente al Covid 19, la “limpieza étnica” entre los funcionarios públicos que ejercen el autentico poder en el estado británico y su decisión de ignorar a sus propios diputados, que exigen la partida de Cummings junto al poderoso Comité 1922.

La revuelta está liderada por Theresa May, que ha vuelto a la Cámara de los Comunes como diputada y sufrió a Boris y a los Brexiteers durante las negociaciones.

El poder de los lores

Los Lores son los que tienen la capacidad de rechazar y demorar la ley, con la que Boris pretende prepararse para una partida sin acuerdo de la UE y continuar con las reglas de la Organización Mundial del Comercio.

En la Cámara de los Comunes, al menos 30 diputados lideran la rebelión y se suman más cada hora.Todos están horrorizados ante la posibilidad que su propio gobierno este dispuesto a quebrar la ley internacional, de la que están tan orgullosos.

Downing St minimiza la rebelión. Ellos creen que, como está vinculada al Brexit, van a mantener a los legisladores alineados y va a ser vista como una rebelión pro europea.

No es lo que piensan los rebelados, aun Brexiteers. Ellos creen que la violación a la ley internacional fue hecha tan explícitamente por el gobierno que ellos no pueden votar por ella. Podría atravesar los Comunes pero quedar trabada en la Cámara de los Lores.

El gobierno de Boris cree que este frenesí era esperado en las ultimas negociaciones sobre el Brexit. Sienten que hay “una nota de realismo” y que ambas partes saben lo que pasará si no hay acuerdo. Insisten que las negociaciones, que terminaron ayer entre el negociador europeo Michael Barnier y el británico David Frost en Londres, fueron las más productivas en meses.

La rebelión del Covid

Pero a la reescritura del Brexit se suma otra rebelión en marcha: la del Covid 19. Una batalla entre libertarios conservadores y 10 Downing St ha estallado, luego que se aplicaran nuevas restricciones al derecho de reunión y frente a la posibilidad de una Navidad encerrados. Uno de los argumentos que los enfureció es que la ley debe ser simplificada para que la policia pueda obligar su cumplimiento. No pueden reunirse más de seis personas en una casa .

Acaban de anunciar severas restricciones para encuentros de familias en Birmingham, Siolihull y Sandwell, donde la epidemia ha cobrado fuerza.Los miembros de una familia no se pueden visitar.

El gobierno cree que la gente va a coincidir con Boris y no con los libertarios.Una encuesta de You Gov demostró que el 60 por ciento de los votantes están a favor de “un toque de queda” después de las 10 de la noche para prevenir una segunda ola, que ellos consideran inevitable.

La agenda legislativa es intensa a causa de los retrasos que impuso el coronavirus. Los parlamentarios creen que habrá un voto en contra de Boris Johnson “antes de Navidad”. La particularidad es que el primer ministro ha enfurecido a las dos alas de su partido simultáneamente y su mayoría parlamentaria está en absoluto peligro. A un voto de confianza nadie lo descarta.

París, corresponsal